domingo, 14 de octubre de 2018

EFÍMERO...

















El tiempo no es el que pasa ...,
nos va poniendo en su sitio;
somos tal como vivimos,
somos polvo en el camino.
Despues de noches amargas,
sombra y rutina contigo,
descienden los sentimientos
cuesta abajo hacia el olvido.
Presiento tras lo pasado
que no existen más caminos
que subir al primer tren
pues quizás este sea el último.
No volver a recordar
el amor que nos sentimos
y aquellos besos efímeros
que pocas veces nos dimos.
Es muy dado de los hombres
no valorar lo que han tenido
y cuando ya no hay remedio,
en falta echan lo perdido.
El amor tiene un final
y es algo de un inicio
con los destinos marcados
vencedores y vencidos.
Eternos los malos momentos
como los buenos, brevísimos;
efímero es el amor,
y efímero lo que escribo.


Francisco García Tras de las Casas




Enviado de Samsung Mobile

jueves, 11 de octubre de 2018

MONASTERIO DE LAS AVELLANAS

















Al mirar esas viñas alineadas,

entrando, sosegado, al monasterio,

el alma, recabada en el misterio,

por el silencio y paz es transportada.




Las tres fornidas hayas centenarias,

nos invitan, piadosas al silencio,

oyendo de la fuente su  gorjeo

de las gotas, lágrimas y plegarias.




Y al entrar en el claustro románico,

que exala su belleza como incienso,

el alma, siendo cómplice del tiempo,

regresa al  medioevo con un cántico.



Doncel

miércoles, 3 de octubre de 2018

Volver a ser un niño...






Todos llevamos a un niño
que sale de dentro afuera,
vive deprisa y corriendo,
siendo ajeno a todo, mientras
la vida es un huracán
que pasa junto a su puerta,
llevándose las historias
y borrando antiguas penas.
El niño un día se hace mozo
y da vueltas en su cabeza
al tren de la vida, como
subir, que pasa y no espera;
como ese agua pasada
que el molino ya no muele;
oportunidad perdida,
la vida un día se la lleva...
El mozo cuando se hace hombre
y perdida la inociencia,
con una infancia lejana,
más de una noche aún sueña
con los caminos elegidos,
de nuevo hacerlos pudiera;
los errores cometidos
caen cual lágrimas viejas.
Cuando el hombre se hace viejo
se pregunta y a la vez piensa
quien no pudiera volver
a ser un niño en la escuela,
mozo que importa de qué
y hombre aunque en la pobreza
y con las mismas virtudes
y defectos que antes tuviera;
pero ante todo ser libre
como prioridad primera.
En la calle sopla el viento
y la vida nos recuerda
historias que siempre pasan,
no tienen nada de nuevas:
del niño, del mozo y el hombre;
del viejo que en su lecho piensa,
nosotros los que pasamos,
y el tiempo que pasa y el que queda.


Francisco García Tras de las Casas

lunes, 1 de octubre de 2018

EL OLVIDO

















No es difícil dedentender
qué ha tenido que pasar
para dejarnos de amar
y olvidarnos de querer.
Si juramos no volver
es porque este amor fallido
hoy dámosle por concluido.
Huyendo de las sospechas,
cuando amanezca tendré hechas
las maletas del olvido...



Francisco García Tras de las casas

jueves, 20 de septiembre de 2018

La tarde en la plazuela.




















¡Es la tarde en la plazuela
de moreras adornada ...!
Mi corazón descansa
entre las piedras doradas
y el cielo de azul y malva.
Rincón antiguo y bello
ante el arco plateresco
de la iglesia olvidada ...
¡ Y esas casas solariegas
de verjas y escudo hidalgo !
El tiempo se detiene...
y el sol regala sus rayos
sobre las viejas moreras
mientras me siento en un banco.
La tarde bella se estanca
sin acercarse al ocaso.
¡ Plazuela de Santo Domingo !,
de Úbeda, rincón tan grato ...




Pedro Pablo Vico