En la sombra fugaz de tu sonrisa
se descubre la voz del dulce sueño
que breve cobijara amor con prisas
el mundo que cabía en un invierno.
Siendo bombón me hiciste caramelo
que al roce de tus manos derretías.
Y en todos tus abrazos pasajeros
Y en todos tus abrazos pasajeros
viajaste en la patera de mi vida.
Tus rizos, tu color, tu melodía,
enredaron en mi piel tu piel morena.
Y el viento que te trajo en una ola
te llevas de regreso... con mi pena.
POETISA INVITADA:
HULA RIVERA GOÑI
Bendito niño paterito;
ResponderEliminarviniste a un mundo equivocado,
mas,...no olvida Dios a su hijo amado,
yo tampoco te olvido niño bendito
¡¡Gracias Hulna¡¡