jueves, 28 de enero de 2016

QUIEN PINTÓ EL CIELO ESTA MAÑANA DE ENERO







En el corral y sentado
enfrente al viejo nogal,
vuelan mis pensamientos,
como las horas se van.

Silbo una canción,
¡que bendita soledad!,
me repite cuando canto
el eco del corral.

Quien habrá pintado el cielo
esta mañana serena
de Enero, muy fría,
con sol de primavera.

Sol de San Martín
que al alba se despierta;
y perezoso baja
pensativo por la cuesta.

Pero, ¿quien habrá pintado
el cielo esta mañana
que tres caños de la fuente
sin pena manan agua?

Libres mis pensamientos
como caen las hojas muertas...;
menos tristes y serenos
van por caminos y sendas.

¿Quien pintó el cielo
esta mañana serena?
    solo la mano de Dios,
¡pintó tal belleza!.





Fco. Tras de la casas







 


    miércoles, 20 de enero de 2016

    POR SER NAVIDAD ...






                    En la noche rutilante

                    de estrellas y de emociones,

                    en la noche decembrina

                    de silencios y rumores,

                     en la noche, larga noche,

                     de frío y desilusiones

                    una luz ha deslumbrado

                    a corderos y pastores.

                    Una luz que es precursora

                    de esperanza  y de ilusiones

                     y por eso hoy pregono

                     por plazuelas y rincones

                     por callejas recoletas

                     de albahaca y macetones

                     de nuestra Úbeda eterna

                     que repique alegre el bronce

                     de las campanas vibrantes

                     de los dulces esquilones

                     que cuelgan de la espadaña

                     de iglesias y torreones

                     y que las aves canoras

                     se hagan eco de sus sones

                     y los repitan gozosas

                     por el cielo y sus regiones

                     pues hoy, querido hermanos,

                     en un parto sin dolores

                     en Belén nos ha nacido

                     el Amor de los Amores.

                     Y por ser noche tan fausta,

                     y de tales dimensiones,

                     yo demando que te olvides

                     de penas y frustraciones,

                     de amarguras y tristezas,

                     de envidias y de rencores

                     y a la humanidad le pido

                     un silencio de cañones,

                     un enmudecer de armas

                     en el orbe y sus naciones

                     y que un paz infinita

                     inunde los corazones

                     porque en Belén ha nacido

                     el AMOR DE LOS AMORES.






                  ALEJANDRO MARTINO VICO 




















     


                   




                   
                    








    miércoles, 13 de enero de 2016

    ...y mirarás al Sur.




    ( A los que se fueron sin querer irse ) 

    Y mirarás al sur desde tu adarve,
    forjado en el destierro y la inquietud
    y al declinar el sol de cada tarde,
    te acordarás del sur.

    Y en el crisol de la melancolía
    fundida de nostalgia por la luz
    que añoras cada noche y cada día,
    te acordarás de sur.

    Y en las noches tan largas del invierno,
    desde el silencio en donde moras tú,
    si tus ojos no concilian el sueño,
    te acordarás del sur.

    Y al despertar de cada primavera,
    vencejo y golondrina en el azul,
    al recibir del sol la luz primera,
    te acordarás del sur.

    Y en las cálidas tardes del estío,
    desde un mundo de asfalto y de quietud
    evocando tus mares y tus ríos,
    te acordarás del sur.

    Y en las noches de responsos y de rezos,
    silbando el vendaval con acritud
    y doble el esquilón por nuestros muertos,
    te acordarás del sur.

    Y al llegar para ti la hora postrera
    y tus ojos se cierren a la luz
    cuando solo la muerte a ti te espera,
    te acordarás del sur.





    ALEJANDRO MARTINO VICO

    sábado, 2 de enero de 2016

    CANTEMOS AL NIÑO










    Villancico

    Cantemos al niño
    que ya va a nacer.
    Cantemos con versos,
    ¡Él es nuestro Bien¡

    Y a este Niño nuestro,
    ¿qué le regalamos?,
    pues pronto, muy pronto
    será a nuestro lado?


    Yo le regalo canciones
    cantadas con sentimiento;
    canciones para que duerma
    ahora que es el invierno.

    Al Niño también regalo
    el amor que yo no puedo,
    humanamente,donarlo.


    ¡Regálale el sufrimiento,
    el desprecio, padecer...,
    pues Él nació tan humilde
    en una cueva en Belén.


    Y a la Madre que, amorosa,
    con tanto amor cobijara
    al Bien, al Niño querido,
    entre el frío y la paja,
    regálale muchas flores
    que son las tribulaciones
    que con cariño le mandas

    ¡Cantemos al Niño
     que ya va a nacer,
    al divino Infante
    que es nuestro Bien¡





    Doncel

    domingo, 27 de diciembre de 2015

    Volveré...









    Volveré allá donde la luz del día
    iluminaba mi alma oscurecida,
    allá en la montaña donde dormida
    aguarda la niñez de mi alegría.

    Subiré el monte de esta vida mía
    porque recordé de ella mi caída,
    allá donde mis ojos en subida
    venzan la atada mirada sombría.

    No podrá el olvido la vista nueva
    estorbar a la vuelta venidera;
    superaré del reflejo la prueba.

    Resistirá en su intención sincera
    mi corazón en esta mental cueva,
    dando cuenta de lo visto allá fuera.




    Jordi Vinyeta

    viernes, 25 de diciembre de 2015

    Gime el árbol







    Gime el árbol en otoño llorando
    lágrimas serenas que lleva el viento,
    danzantes al son de un compás cruento,
    se desploman en la arena bailando.

    Susurrantes, mis pies las van quebrando,
    tenues crujidos, quejidos que siento,
    a mi paso bajo el árbol. Presiento 
    un final que la tierra va enterrando.

    Al árbol nueva vida prestarán,
    brotará en primavera por su muerte
    y de nuevo hojas verdes crecerán.

    Cual las hojas hay que ser, y árbol fuerte.
    Los que aman, amaron y amarán,
    ¿pueden esperar o ansiar otra suerte?




    Juan Illa

    Profesor de La Farga