QUINTILLAS
En mis momentos amargos,
y en mi corazón dañinos,
a coger verdes espárragos,
voy entre sendas, caminos,
bancales, bajo los pinos.
El campo es la libertad,
lejos del mundanal ruido
y de la inmunda ciudad,
pues para enterrar mí olvido
no sé de otra soledad.
Con los cielos despejados,
los rayos ciegan mis ojos,
son días tan soleados
que entre zarzas y matojos
cuesta verlos camuflados.
Por el peinado olivar,
el vuelo de la paloma
no cansa de cautivar ,
como cuando el sol asoma
y me paro a contemplar.
Es un sueño, una quimera;
voy por el campo sonoro,
y caminando a su vera
soy tan feliz que hasta lloro
con la nueva primavera.
A coger verdes espárragos,
en mis momentos amargos,
voy…
Fco. Tras de las casas



