miércoles, 28 de octubre de 2020

OCASO EN LA SAFA





En mi aula de la Safa,
siendo yo un escolar,
asistía a permanencias …
y, a través de la ventana,
veía el claro resplandor
del bello ocaso, lejano…
Yo veía los patios vacíos
alumbrados de destellos,
tan bellos, anaranjados…
Tras de estos patios – queridos -,
envueltos en luz tamizada,
apenas aún se veían
aquellos alegres campos
de unas grandes Escuelas
que yo las llevo en mi alma…
Mi maestro, don Francisco,
tan alegre y educado,
Iba dictando las frases
envuelto en el bello ocaso.
Y mirando a la ventana,
a lo lejos se veía,
esa ciudad lejana,
muy bella y muy antigua,
¡ Baeza ! , tan nombrada..
Y yo, ante la vista preciosa,
sentía melancolía …
al verme – niño pequeño –
con mi azulada bata
en una escuela tan grande,
ante los patios vacíos,
en mi Safa tan amada…

Pedro Pablo Vico Robles

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