viernes, 29 de marzo de 2019

POR LOS CERROS DE ÚBEDA
















Caminando voy, despacio,

por estrechas callejuelas

de Úbeda , la recatada...

Y, al paso, voy encontrando

casas de escudo Hidalgo,

con rejas de gran valía.

¡ La calle de Luna y Sol !,

en la ciudad tan antigua...,

con su trazado arabesco,

¡ joya de Andalucía!

Ciudad de las tres culturas:

¡ Arcos y murallas árabes

y sinagogas judías...!

Casas bellas solariegas,

palacios renacentistas...

Por estrechos callejones

llegamos a San Lorenzo,

a ese balcón tan bello

con vista al vasto valle,

desde los Cerros señeros...

Soñaba yo que vivía

al borde de la muralla

bajando de San Lorenzo;

y, al alba, me despertaba

para ver, desde  los Cerros

un gran valle de olivares,

¡ la más grande maravilla...!

Quisiera ser caminante,

con el olor de " jamila",

¡ desde la Úbeda mía !


Doncel

lunes, 4 de marzo de 2019

FRUTAL FLORIDO














Preciosas, rosadas,

flores en invierno,

aleluyas lindas

del frutal en flor.

Destellos de fiesta

al azul del cielo,

belleza arrogante,

que al pasar nos deja

el alma hechizada

en la tarde bella,

en risueña tarde

de luz y color.


Doncel

viernes, 1 de marzo de 2019

MI CABALLITO RUBIO.














A mi caballito rubio con lunar blanco y en la crin larga melena

ELEGÍA

Cuento lo sucedido un día
en una plácida tarde;
el cielo para nada arde,
y el campo es pura armonía.

Tranquilamente dormía
a la sombra de los pinos,
allá donde en los caminos
se cruzan los viajeros.

Tuve un sueño ligero.
Soñaba con un caballo,
rubio como el sol de Mayo,
fiel amigo verdadero.

Soñé que a mi se acercaba,
a mi llamada siempre presto,
con su morro me acariciaba,
y al momento ya dispuesto
para lo que le mandabas.

Nos hicimos muy amigos,
recorrimos campos y eras;
fuimos jueces y testigos
de otoños y primaveras.

De repente desperté, atardecía;
en la tierra junto al hoyo,
solo el agua del arroyo
únicamente se oía.

Allá donde en los caminos
se va mi melancolía,
a la vera de los pinos
mi caballo rubio yace,
y yo sueño que él pace
para mi eterna alegría.


Francisco García Tras de las Casas.